Vigilando la pandemia (I)

 

virus zika estructura pEn la actualidad el rebrote del virus del Zika está causando un gran revuelo en la sociedad y sobre todo entre las gestantes. Pero, ¿qué es el virus del Zika?, ¿cuáles son sus consecuencias? y ¿qué otras enfermedades contagiosas nos acechan?

El virus del Zika causa numerosos casos de contagio en África, las Américas, Asia y el Pacífico. Hoy en día está de actualidad por el rebrote de numerosos casos en América del Sur y países mediterráneos. Causante de fiebre, sarpullido, dolor muscular y de cabeza, es una gran preocupación dentro del colectivo de mujeres embarazadas debido a la existencia de estudios donde se demuestra la relación entre el contagio dentro del primer trimestre del embarazo y microcefalias y malformaciones fetales.

El virus del Zika pertenece a la familia Flavivirus y al género Flaviviridae por lo que es un virus con nucleocápside y su material genético está compuesto por ARN. Su principal vector de transmisión son los mosquitos del género Aedes, también transmisores del dengue aunque, se sospecha que se puede transmitir por vía sanguínea y por vía sexual. Su prevención y control por lo tanto se basan en la reducción de la cantidad de vector y utilizando anti-mosquitos. A parte de esto, no existen vacunas debido a que los síntomas son leves sin embargo, en embarazadas causa graves malformaciones en los fetos motivo por el cual se reabre el debate por el libre derecho de la mujer al aborto en los países más afectados.

A parte de esto, y después de que la respuesta de la OMS ante el brote de Ébola en África Occidental fuese criticada por su lento comienzo, la Organización Mundial de la Salud exigió el desarrollo de mejores maneras de prepararse ante otros brotes semejantes en un futuro. Por esto, creyó necesario convocar una reunión de científicos pertenecientes a diferentes ramas sanitarias para pegar un empujón a la I+D en las enfermedades infecciosas más graves. Los temas a debatir en la reunión,  además de abogar por la I+D para el desarrollo de diagnósticos, vacunas y terapias, serían por una parte el estudio de mejoras en las intervenciones conductuales y por otra cubrir los grandes e importantes vacíos en el conocimiento científico que permitan el diseño de mejores medidas de control para este tipo de enfermedades.

Para ello, el pasado mes de diciembre se reunieron en Ginebra cerca de 100 científicos  pertenecientes a las ramas de virología, microbiología, inmunología, medicina clínica, especialistas en salud pública con la finalidad de identificar los cinco potenciales y principales patógenos que puedan causas graves brotes epidémicos en un futuro y elaborar una lista. Esta lista forma parte de un programa mayor de la OMS denominado “Plan de investigación y desarrollo para un modelo de acción y prevención de epidemias” y finalmente se vio constituida por ocho enfermedades. Todas ellas son causadas por virus y la lista, que será revisada anualmente o cuando emerjan nuevas enfermedades, es la siguiente:

Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo: causada por el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea–Congo (VFHCC) que pertenece al género Nairovirus. Causa enfermedad en muchos países de Asia, África, Oriente Medio y el sureste de Europa coincidiendo esta zona con la de su principal vector, una garrapata. Los humanos se infectan a través de la piel y por ingestión. En relación con la transmisión persona-persona, se produce a través del contacto estrecho con sangre, secreciones, órganos u otros líquidos corporales de personas infectadas.

El período de incubación se ve muy influenciado por la vía de contagio pero varía entre los 1-13 días. Los primeros síntomas son: repentina aparición de fiebre alta, escalofríos, intenso dolor de cabeza, mareos, fotofobia, dolor de nuca y dolor de articulaciones. La fase hemorrágica puede durar varios días y se caracteriza por erupción petequial, en mucosas internas y en la piel.

Su tratamiento se basa en la prevención de los síntomas aunque en algunos casos se ha utilizado ribavirina de forma eficaz. Sin embargo, no se han publicado ensayos clínicos en humanos. Su tasa de mortalidad puede llegar hasta el 40%.

Síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS): causado por el virus Mers-CoV. No se conoce bien su origen aunque se supone originario de murciélagos y transmitido posteriormente a camellos, fuente de contagio para los humanos de gran importancia en Oriente Medio. La ruta de transmisión animal-persona no ha sido estudiada con detalle pero entre personas se produce por contacto estrecho con personas convalecientes.

El período de incubación varía entre 5-14 días. Los síntomas más comunes son fiebre, escalofríos, dificultades respiratorias, tos y radiografías de tórax anómalas.

El tratamiento de esta enfermedad se basa en dar apoyo sintomático por falta de tratamiento específico. Aproximadamente fallece el 36% de los afectados.

Síndrome respiratorio agudo severo (SARS): causado por un Coronavirus se cree que se propaga a partir de pequeños mamíferos. Se contagia por contacto con tejidos, manos o superficies utilizadas por personas contagiadas y además, es muy probable su contagio a través del aire.

Los síntomas aparecen a los 2-10 días y son muy similares al Síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS).

La tasa de mortalidad puede variar entre el 12-50% dependiendo de la edad de los pacientes, siendo las edades más avanzadas las más afectadas. No existe un tratamiento específico pero suele tratarse con antibióticos, antivirales, esteroides y oxígeno para las insuficiencias respiratorias.

Estas son tres de las ocho enfermedades propuestas para vigilancia por la OMS. En el próximo artículo hablaremos de las cinco enfermedades restantes, del protocolo de actuación y de la vigilancia a nivel mundial.

Tania Verdía Cotelo Bióloga, M. Cs en Biotecnología Sanitaria

Óscar Ousinde Suárez Biólogo, M. Cs en Biotecnología Sanitaria

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