viernes, 22 marzo, 2019
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Rompiendo falsos mitos sobre la práctica deportiva

La práctica deportiva y la actividad física tienen efectos muy beneficiosos para nuestra salud, tanto física como psicológica. Sin embargo, antes de lanzarnos a la práctica deportiva debemos hacerlo con moderación y teniendo en cuenta las recomendaciones de profesionales que nos asesoren sobre cuál es el ejercicio que más se adecúa a nuestras condiciones físicas y cómo debemos realizarlo.

Existen además alrededor de la práctica deportiva ciertos mitos muy extendidos que pueden guiarnos de forma incorrecta o hacernos caer en la desesperación si esperamos un efecto que no se producirá. Estos son algunos de los mitos más extendidos.

Sudar adelgaza: es uno de los más extendidos pero la cantidad de sudoración no adelgaza. El sudor actúa como un regulador de nuestra temperatura corporal y nos ayuda a eliminar toxinas. El sudor es un fluido corporal secretado por las glándulas sudoríparas compuesto por agua, sal, minerales y sustancias orgánicas. Sudando nunca eliminaremos grasa. La cantidad de sudoración dependerá de la persona y del ambiente en que estemos. Se produce una pérdida de peso debida a la eliminación de líquido pero éstos deben reponerse para evitar la deshidratación. Conseguiremos adelgazar si quemamos más energía de la que consumimos por tanto, prácticas como hacer ejercicio muy abrigados o incluso envolver el cuerpo en plástico sólo tendrá efectos perjudiciales para nuestro organismo.

Para tratar las agujetas debemos tomar alimentos ricos en hidratos: este tipo de remedios, como el agua con azúcar no suponen una solución. Las agujetas, en contra de lo que se extendió como una verdad, no son la acumulación de ácido láctico. Las agujetas o dolor muscular de aparición tardía son microrroturas de fibras musculares que cursan en ocasiones con inflamación. La única manera de evitarlas es realizar ejercicio de forma progresiva, tras un buen calentamiento y estirar, de forma controlada, tras el ejercicio, no en frío. Para mitigar el dolor si aparecen las agujetas podemos optar por los masajes y los estiramientos moderados.

El músculo se convertirá en grasa si dejamos el ejercicio: si realizamos ejercicio con asiduidad, nuestros músculos se harán más grandes y fuertes. Al abandonar el ejercicio, estos se atrofiarán pero nunca se convertirán en grasa y tampoco al contrario, ya que son partes diferentes de nuestro organismo. Si dejamos el ejercicio, notaremos cómo nuestra grasa aumenta pero sólo debido al aumento de energía que no consumimos.

Hacer abdominales para perder barriga: Cuando nos proponemos mejorar la salud y perder peso, nuestra barriga suele ser el primer objetivo. Los primeros ejercicios por los que optamos son los abdominales, sin embargo, las series de abdominales conseguirán fortalecer los músculos pero no reducir el volumen de grasa. Obviamente, los abdominales nos ayudan a quemar energía pero para conseguir una reducción de grasa debemos optar primero por ejercicios aeróbicos o cardiovasculares combinados con el fortalecimiento del músculo.

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