viernes, 16 noviembre, 2018
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Recomendaciones para disfrutar del verano embarazada

Carmen Reija López / Farmacéutica Colegiada

Muchas dudas surgen cuando llega el verano y estás embarazada. Todas deben ser consultadas al médico que está llevando tu gestación y seguir sus pautas. Lo más probable es que puedas hacer una vida normal aunque el calor va a hacerte más sensible a las molestias propias de tu estado (piernas más pesadas, sudarás más, etc.). En función del trimestre en que te encuentres las indicaciones pueden modificarse.

Si eres de las que padecen hipertensión, eclampsia, diabetes o problemas asociados a su gravidez,  deberás cambiar tus hábitos para combatir el calor. Para quienes viven una gestación sin complicaciones se recomienda:

-Si viajas en coche, procura parar cada hora y media como máximo porque tus piernas se merecen el descanso. Bájate del coche, estíralas y camina un poco.

-No salgas en las horas de más calor. En realidad eso no es bueno para nadie, esté o no embarazada. Si hay una temperatura alta, procura quedarte en casa, fresquita y salir cuando haya bajado.

-Evita el exceso de exposición al sol. Es mejor que no te tumbes en la toalla y pases horas ahí porque, debido a tu estado hormonal, pueden salirte manchas que después no desaparecerán. Utiliza un protector solar con factor elevado y procura mantenerte a la sombra.

-Aprovecha las ventajas del agua. Todo son beneficios. Pasea por la orilla del mar para activar tu circulación y reducir la retención de líquidos. Báñate en la piscina y haz ejercicios con las piernas para favorecer la circulación de retorno. Nada todo lo que puedas. Acude a un balneario y realiza algún ejercicio en el agua que mejore tu espalda o tus problemas de ciática si los padeces.

-Utiliza ropa cómoda y ligera, que no te apriete, de colores claros y de materiales naturales (lino, algodón, etc.), ideal para reducir la sensación de calor y la sudoración.

-Elige un calzado de piel, cómodo y amplio que no te apriete y te permita reducir la hinchazón de los tobillos que suele presentarse durante el embarazo.

-Hidrátate abundantemente. Debes beber mucho, fundamentalmente agua, pero también está indicado el consumo de zumos naturales, batidos, infusiones, etc. por su aporte de vitaminas y minerales. No renuncies a ellos, y si sales a pasear, llévate una botella de agua para beber cuando te apetezca.

-Modifica tu dieta para que resulte refrescante. No puedes eliminar ningún nutriente esencial, pero puedes prepararlo de otra forma. Consume ensaladas en las que puedes añadir de todo: salmón, frutos secos, pollo, legumbres, frutas, etc. Alíñalas con aceite de oliva virgen y un poco de sal (salvo que estés a dieta restrictiva de este compuesto).

-Siéntate cómodamente. No es cuestión de que vayas dando pena, pero tu cuerpo debe estar bien colocado. Elige sillas rectas con las que puedas apoyar los pies en el suelo y no caigas en el error de aceptar una hamaca de playa por no resultar pedante. Tu espalda te lo agradecerá.

-Duerme lo que te apetezca en una cama adecuada. Puede ser mejor para ti dormir sin almohada o destapada. No pasa nada, busca la postura más cómoda y prepara la cama con sábanas de algodón y de colores claros. Si necesitas una siesta, puedes permitírtelo.

-Pasea mucho. Es un ejercicio estupendo que mejorará tu salud y tu estado de ánimo. Camina por zonas a la sombra y utiliza ropa y calzado adecuados para ello. No es necesario que hagas un largo trayecto; es mejor que lo hagas todos los días. Ve bien protegida: gorro, gafas, etc. y no olvides ponerte fotoprotector para evitar quemaduras solares.

-Tras el ejercicio, estira. No es necesario que realices una tabla completa pero sí es importante que tus articulaciones no sufran y se queden relajadas para que los beneficios del deporte sean reales.

-Cuida tu piel. Después de la exposición solar, debes usar un after sun adecuado. No llega con que sea hidratante; es necesario que nutra, regenere y repare tu piel para evitar la aparición de más estrías de las que ya se formarán por el incremento de volumen abdominal.

Ya ves que no es tan complicado. Disfruta de tu embarazo también en verano porque se puede hacer y, además, te viene muy bien para liberar tensiones acumuladas y cambiar de ambiente y hábitos durante un corto espacio de tiempo. Consulta tus dudas con el especialista y relájate porque es la mejor opción para aprovechar este período.

 

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