lunes, julio 16, 2018
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“Muchos tuvieron que aprender a caminar o a hablar y ahora están actuando en una obra de teatro”

La asociación Adaceco celebra su Gala Solidaria hoy 11 de Julio a las 20:30h en el Centro Ágora. Esta cita es el momento escogido para la presentación de la obra “A Solas” de la compañía de teatro “A testa” integrada por usuarios de Adaceco afectados de daño cerebral adquirido. La entrada tendrá un coste simbólico de 5€ que irán íntegramente destinados a programas para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.

La directora de Adaceco, Natalia de Llano destaca la importancia de esta Gala Solidaria para dar “visibilidad a este colectivo de una forma diferente, amena y divertida, para que los actores, actrices, afectados, socios, familiares y público en general pasen un buen rato y conozcan otras facetas del daño cerebral”.

La actividad de teatro actúa, dice “como terapia para los afectados, pues fomenta la autoestima, trabaja la memoria, desarrolla la creatividad, fomenta las relaciones interpersonales, y, sobre todo, es una gran diversión para los actores y actrices”. Algo en lo que coincide la directora de escena Carmen Conde, quien nos desgrana alguno de los detalles del trabajo previo a la presentación.

¿Cómo ha sido el trabajo para construir la obra “A solas”? Trabajamos con experiencias y recuerdos. Lo viven más y les facilita las cosas. El texto es orientativo, pueden contarlo porque lo vivieron y nadie lo va a contar mejor. Todos tienen un buen recuerdo que les saca una sonrisa y cada escena de la obra está dedicada a esos recuerdos. Es casi teatro documental que ejercita la memoria que es la cosa más frágil que tenemos y pueden sacarlo a la luz y compartirlo. Son obras personalizadas. Cada escena sólo la podrían interpretar esos actores y actrices. Por eso la escucha tiene que ser activa para adaptarlo a las necesidades y para que cada uno pueda contar lo que le apetece. Es por y para ellos.

¿Les ayuda a mejorar el estado de ánimo? El teatro es una forma terapéutica y muy sanadora para afrontar la vida. A veces llegan con un humor regular o el ánimo bajo pero después del ensayo, nos reímos tanto, que se van con otro humor. Realmente esa es la finalidad: compartir, reírse y divertirse. Después de muchas conversaciones y conocernos en la parte lúdica y en la dura, todos conocemos mucho de todos. Hemos hablado de cosas que nos han pasado que nos han hecho daño y cada uno ha contado sus dolores. Gracias a una escucha activa y casi después de hacernos una desnudez mutua, llegamos muy a  la raíz los unos de los otros.

¿Cómo se afrontan las dificultades? Es muy bonito ver como de forma colectiva se echan un cable mutuamente. Los unos saben de las necesidades de los otros y están ahí como grupo para ser la fortaleza en las debilidades de los otros.  Es precioso ser testigo de eso. Yo actúo un poco como guía de las clases pero son ellos los que están completamente disponibles. Para mí es una enseñanza.

¿Notas mayor implicación e ilusión que en otros colectivos? Sí. Casi cualquier propuesta que pongo encima de la mesa es bienvenida. Siempre lo reciben con una sonrisa. Tienen un humor espectacular y se muestran receptivos y con un optimismo que sale pro los poros.  Destacaría las ganas, la ilusión, la voluntad y la consciencia que tienen de colectivo. Ojalá hubiese estos valores en todo el mundo.

Tenéis diferentes perfiles en la compañía, ¿en qué se traduce? Es muy enriquecedor. Pocas personas he visto tan abiertas y tolerantes. Entienden la situación del otro y no juzgan ni cuestionan. Son tantos aprendizajes a nivel de valores humanos que recomendaría a cualquier persona que pasase un año de su vida dedicándose a esto. Tienen una fuerza interior de la que creo que no son conscientes. Muchos tuvieron que aprender a caminar o a hablar y no sólo lo han conseguido si no que ahora están actuando en una obra de teatro. Son un ejemplo.

¿Cómo se lleva el miedo escénico? Se ponen nerviosos, como es lógico, pero lo defienden increíblemente. Yo me pongo a morir antes de salir al escenario así que los entiendo muchísimo. Las obras son colectivas y se sienten muy apoyados en escena. Cooperan hasta el final para sacar la obra y si hay dificultades demuestran que también son unos maestros de la improvisación.

¿Cómo responde el público? El público va muy abierto a ver lo que se les propone. Siempre con una respuesta positiva en la cabeza ya de entrada. Ponerse en un escenario es un acto de valentía y en este caso, más aún.

 

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