Las células madre son el futuro para las patologías degenerativas de rodilla

Rodilla

 

Rodilla

La articulación de la rodilla es la más grande que existe es nuestro y también una de las más complejas. Es en realidad la unión de tres articulaciones en la que se comprenden 3 huesos: el fémur, la tibia y la rótula. En ella se encuentran, además, los meniscos, una lámina cartilaginosa situada entre los huesos, y los ligamentos. Esta articulación es una de las más complejas tanto a nivel anatómico como funcional ya que debe otorgar estabilidad pero permitir también una buena movilidad.

Existen dos tipos de patologías de rodilla, las de “origen traumático y las de origen degenerativo” como apunta el doctor José Luis González Canedo, jefe del Servicio de Traumatología del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC). Las patologías de origen traumático son lesiones producidas habitualmente por la práctica deportiva. Las más frecuentes serían las fracturas de menisco, ligamentos y las tendinitis.

Los tratamientos para este tipo de lesiones varían dependiendo de la lesión y se puede realizar un “tratamiento conservador o quirúrgico”. Las tendinitis, una inflamación del tendón, conllevarían un tratamiento de fisioterapia mientras que las lesiones de menisco o ligamentos se tratarían de forma quirúrgica. En las lesiones de menisco, “muy frecuentes” apunta el doctor, se llevaría a cabo una cirugía artroscópica en la que se repara o extirpa el fragmento roto. En cuanto a los ligamentos, una de las lesiones más habituales es la rotura del ligamento cruzado anterior en la que “siempre requiere cirugía en gente joven para evitar procesos degenerativos”.

La segunda patología de rodilla sería la de origen degenerativo. La gonartrosis (artrosis de rodilla) es el desgaste del cartílago de la rodilla y puede ser provocado por diversas causas. “Puede ser de origen primario, de la que no se conocen las causas o de origen secundario. Las de origen secundario pueden deberse a deportistas con grandes esfuerzos, obesidad o post-traumáticas, es decir, fracturas por ejemplo en un accidente de tráfico”.

El tratamiento último para la gonartrosis sería la cirugía protésica de rodilla pero la implantación de prótesis está “desaconsejada para gente joven y se reserva para gente mayor”. El paciente adecuado para una prótesis de rodilla no debería estar por debajo de los sesenta años, salvo excepciones médicas. Esta cirugía se emplea cuando “hay rigidez, dolor y una limitación funcional que disminuye la calidad de vida de la persona”. Las prótesis de rodilla pueden ser “unicompartimentales o tripartimentales”, es decir, total o parcial. El 80% de las prótesis son de titanio porque “es el material que mejor se adapta al organismo”. Antes de realizar la cirugía es necesario llevar a cabo un estudio del paciente exhaustivo para ver las cualidades ya que “cuanto más indicado esté, mejores resultados habrá”.

El motivo por el que un paciente joven no es óptimo para una cirugía protésica de rodilla es la propia duración de la prótesis. “Puede durar entre 15-20 años aunque es difícil que llegue a esos años y una segunda operación ya no daría el mismo resultado”. En la actualidad la gonartrosis en gente joven se trata mediante factores de crecimiento, infiltraciones de ácido hialurónico y con células madre. Los factores de crecimiento se obtienen de la “sangre periférica de la que se extrae un gel de plaquetas que se inyecta en la articulación”. Este tratamiento “mejora la calidad de vida” ya que es antiinflamatorio y evita el dolor pero “no regenera el cartílago”. Sin embargo, la gran diferencia con las células madre es que “en estudios a largo plazo se ha comprobado que se regenera cartílago”.

El doctor Canedo incorpora esta técnica es sus intervenciones. “En el propio acto quirúrgico se extraen células madre del fémur, se mezclan con proteínas del crecimiento y se inyectan”. Para el doctor, la especialización y la mejora de los materiales e instrumentación han mejorado mucho las cirugías de rodilla, entre ella la protésica, sin embargo apunta que el “futuro está en las células madre, en que se regenere el cartílago y se eviten las prótesis”.

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