martes, 15 octubre, 2019
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“La patología alérgica se está incrementando de forma alarmante”

Los estudios demuestran que la patología alérgica se está incrementando “de forma alarmante”, según indica la doctora Armisén Gil del Área del Servicio de Alergia en el CHUS. Factores ambientales como el calentamiento global y la contaminación provocan que haya “mayores niveles de pólenes, más agresivos  y una polinización más prolongada”. Además, las partículas de diésel convierten al polen en un alérgeno más potente.

Se ha notado un aumento en las alergias respiratorias que algunos estudios relacionan con la polución, ¿es así?

Numerosos estudios demuestran que la patología alérgica se está incrementando de forma alarmante, su prevalencia actual se sitúa sobre el 25% y se estima un crecimiento progresivo. En lo referente a la alergia al polen influyen algunos factores como el calentamiento global que condiciona una polinización más prolongada, también se sabe que el aumento de las partículas diésel ha condicionado la mayor expresión de algunas proteínas de defensa más alergénicas. El aumento del CO2 en la atmósfera  es responsable de un incremento de la vegetación con aumento consiguiente de los niveles de polen. Por todo ello, podemos decir que hay una tendencia a mayores niveles de pólenes, más agresivos  y durante más tiempo.

¿Cuál es la alergia con mayor incidencia en Galicia?

En Galicia son los ácaros los responsables mayoritarios de la clínica alérgica, al ser alérgenos perennes, los pacientes presentan síntomas a lo largo de todo el año aunque con repuntes en algunos periodos como el otoño a la primavera.  Desde finales del invierno o principios de la primavera encontramos patología debida al polen de algunos árboles como el abedul, posteriormente las gramíneas.

¿Las alergias pueden variar o desaparecer?

La enfermedad alérgica respiratoria suele ser más común en la infancia y juventud, los síntomas pueden persistir a lo largo de los años pero es menos común que debute a edades más avanzadas. Una vez que hemos desarrollado la alergia es raro que desaparezca aunque puede tener, con el tiempo, menor repercusión clínica produciendo una sintomatología más leve.

¿Se puede presentar una reacción adversa sin padecer una alergia? En muchos casos se confunden reacciones adversas o intolerancias con verdaderas reacciones alérgicas. En el caso de los medicamentos, un fármaco puede producir  muchos efectos secundarios  por diferentes mecanismos que no tienen nada que ver con el mecanismo alérgico. Igualmente la picadura de una gran cantidad de himenópteros puede producir reacciones graves e incluso comprometer la vida en individuos que no son alérgicos debido a los efectos del veneno inoculado; causando reacciones muy similares en su presentación a una reacción anafiláctica.

Hay que acudir al médico cuando se produce una reacción anormal y no esperada frente a un producto, en principio inocuo,  y el médico de atención primaria valorará la derivación al especialista según las características del paciente y del cuadro clínico referido.

Una persona alérgica al polen, ¿tiene más probabilidad de desarrollar otro tipo de alergia?

Sí, una persona alérgica a polen tiene una mayor predisposición a desarrollar nuevas sensibilizaciones  y por lo tanto es muy probable que presente síntomas frente a aquellos alérgenos a los que esté expuesta.  Es común que nuestros pacientes  estén sensibilizados a más de un alérgeno y en este caso debemos definir cuáles  son más relevantes en su clínica.

Los antihistamínicos tienen efectos secundarios como la somnolencia, ¿hay tratamientos más eficaces?

Existen antihistamínicos modernos que inducen mucha menor somnolencia que los clásicos con la misma o mayor  eficacia y que no suelen interferir con la vida normal del paciente. Contamos con muchas opciones terapéuticas en este sentido y se trata con encontrar el fármaco más adecuado para cada individuo. En el caso de la rinitis se puede recurrir a medicaciones tópicas nasales (antihistamínicos y corticoides) bien de forma aislada o asociados a los antihistamínicos orales. Estos fármacos suelen controlar de forma aceptable los clásicos síntomas de la rinitis alérgica pero cuando su uso se precisa de forma muy continuada,  el control es deficiente o asocian asma, se plantea inmunoterapia específica bien conocida desde hace años con aeroalérgenos  (ácaros, gramíneas, abedul, parietaria, gato, perro..).

 

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