La falta de autoncontrol está detrás de la mayoría de infracciones por tráfico

Eva Muíño, coordinadora del Grupo de Tráfico y Seguridad del COPG
Eva Muíño, coordinadora del Grupo de Tráfico y Seguridad del COPG
Eva Muíño, coordinadora del Grupo de Tráfico y Seguridad del COPG

En una década, 15.000 gallegos y gallegas han perdido todos los puntos de su carnet. Las infracciones más habituales siguen siendo el exceso de velocidad y el consumo de alcohol al volante. Desde el grupo de Tráfico y Seguridade del Colegio de Psicología de Galicia (COP) trabajan desde el 2006 en la educación y sensibilización vial.

Formado por aproximadamente 100 profesionales en toda Galicia la mayoría desempeña su labor en Centros Psicotécnicos. Eva Muíño, coordinadora de este grupo explica que la dinámica “se basa en varias reuniones al año y sesiones formativas para los profesionales colegiados”.

Desde el COP se encargan también del desarrollo de programas para penados por tráfico. Uno de estos programas, ahora implantado en todo el Estado, fue pionero en Galicia. Se trata de las Jornadas de Concienciación de Tráfico, también conocido como TASEVAL (Taller de Seguridad Vial). En el año 2008 se instauró este sistema en formato taller para los penados por tráfico. Se trataba de la sustitución de trabajos en beneficio de la comunidad por este taller de sensibilización y seguridad vial. En la actualidad estas jornadas se realizan durante ocho sábados en los que se trabajan con grupos reducidos de 20-25 personas. El programa cuenta con el apoyo de la Dirección Xeral de Xustiza y de Instituciones Penitenciarias (Unidades de Medidas Abiertas).

No todos los que cometen infracciones son condenados por un juez pero Eva Muíño coincide en señalar que la mayoría tienen “problemas de autocontrol” que les llevan a este tipo de conductas irresponsables en carretera. Desde el Grupo de Tráfico se encargan también de desarrollar los cursos de sensibilización, los cursos de recuperación de puntos o del carnet. “Es muy arriesgado decir un perfil porque varía y si no tienes un mínimo autocontrol es muy fácil que te puedan parar por cualquier cosa”. Pero las cifras sí arrojan algunos datos que vienen a derribar algunas consignas como “que los jóvenes lo pasan bien y no controlan”.

Los cursos para recuperación de puntos o de carnet suelen acoger a 20 personas, de estos “4 serían chavales de entre 18-24 años y el resto en torno a 30-50 años. Son mayoritariamente personas maduras”. El motivo se encuentre probablemente en la concienciación y la mayor formación vial recibida por las generaciones más jóvenes. “Hay mayor cultura vial y un cambio de hábitos en la gente joven mientras que en la madura no hay cambio de hábitos. Siguen consumiendo cuatro o cinco cervezas y piensan que no pasa nada”.

Otro de los datos que se extrae de estos cursos es la asistencia de mujeres por pérdida de puntos. A pesar de que el número de conductoras y conductores se ha equilibrado en los últimos años, la presencia de mujeres es mucho menor en estos cursos. “De cada dos o tres cursos de 20 personas aparecen una o dos mujeres de lo que podríamos dilucidar que el sexo masculino tiene menos tendencia al autocontrol”.

“Hay muchos problemas de autoestima, autocontrol y dependencia que llevan a conductas reincidentes” por delitos de tráfico. En este nivel es en el que trabajan desde hace tres años desde el Grupo de Tráfico y Seguridad. “Se trata de un programa de corte terapéutico que dura 9 meses. 6 meses de trabajo en grupo y 3 meses de seguimiento personal”. Muchos y muchas de los que acuden a este programa lo hacen para evitar la cárcel o una vez que han salido por dictamen de un juez. De momento, es el único programa de este tipo que existe fuera del ámbito carcelario. Se realiza una vez al año y se trata de un formato en pequeño grupo, aproximadamente 15 personas, por lo que la cobertura es todavía muy pequeña.

Se hacen intervenciones psicológicas, de drogodependencia o alcoholismo y se trabaja la autoestima y la seguridad. “Acaba en seguridad vial y topándose con tráfico pero el problema va más allá”. En estos tres años de programa ha habido “resultados esperanzadores y muy positivos”. “Se ha recuperado a chavales que habían comenzado una senda de no retorno y hombres de 50 años que iban por la senda del consumo”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *