sábado, junio 23, 2018
Portada > Actualidad > La cirugía artroscópica es la técnica más efectiva para la recuperación del “hombro congelado”

La cirugía artroscópica es la técnica más efectiva para la recuperación del “hombro congelado”

La capsulitis adhesiva u hombro congelado es una enfermedad que provoca una disminución progresiva del movimiento del hombro por la inflamación del tejido conectivo que rodea la articulación y retracción de los ligamentos de la articulación glenohumeral. Tiene varios tratamientos en función del grado de afección y del estadio en el que se encuentre la patología. Para solucionar y paliar el dolor de hombro congelado hay varios tratamientos: fisioterapia, tratamiento médico con corticoides a través de medicación oral o por inyecciones, manipulación forzada bajo anestesia general o cirugía artroscópica con artrolisis capsular. De todas, esta última es la más efectiva tanto en la reducción del dolor como en la recuperación de la movilidad, consiguiendo resultados a corto plazo. Este proceso requiere de una rehabilitación posterior a base de fisioterapia que dura entre dos y tres meses.

La rehabilitación del hombro congelado depende del estado en el que se encuentre la patología. Se divide en cuatro fases: fase aguda, fase de congelamiento progresivo, estado de congelación y fase de resolución.

La rehabilitación en fase aguda, está fundamentada en la reducción del dolor, puesto que este es predominante en este punto. Esta fase comprende desde inmovilizaciones hasta movilizaciones pasivas-asistidas. Estas técnicas se complementarán enseñando al paciente técnicas a realizar para favorecer la rehabilitación.

En la fase de congelamiento progresivo, el dolor de hombro disminuye y se instala un principio de inmovilidad progresiva. Se sigue con la terapia indolora señalada en el anterior proceso de rehabilitación que vendrá acompañada con movimientos del hombro aunque siempre en rangos indoloros.

En el estado de congelación, el hombro ya no duele tanto pero la inmovilización es mayor. En este punto de la rehabilitación resulta fundamental el trabajo del paciente en su casa, realizando ejercicios, movilización pasiva y activa y siempre de manera indolora. Destacamos los ejercicios ligeros de suspensión capsular y, muy importante, la automovilización en piscina a través de distintos ejercicios.

En la fase de resolución, el tratamiento rehabilitador se centra en ganar movilidad, fortalecer el músculo y el ritmo glenohumeral. En función del dolor que se padezca se realizan diferentes ejercicios; si no existe, se trabajará con movilización y ejercicios de fuerza.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *