lunes, 18 noviembre, 2019
Portada > Actualidad > El mal uso de las nuevas tecnologías afecta a la salud de las generaciones más jóvenes

El mal uso de las nuevas tecnologías afecta a la salud de las generaciones más jóvenes

adafad-webEl día 23 de mayo, el Ayuntamiento de A Coruña y la Asociación de Ayuda a Familias de Drogodependientes (ADAFAD) celebraron la primera de dos jornadas tituladas “Jóvenes, en-red-ados”, que tuvo lugar en la Sala Juanjo Gallego de la Diputación coruñesa.

La primera consistió en una mesa redonda en la que participaron profesionales de la Universidad de Santiago, académicos de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia, especialistas de la Asociación y responsables del grupo de delitos tecnológicos de la Brigada Provincial de la Policía Judicial.

El encargado de moderar la Mesa fue el valedor do Pobo en funciones, José Julio Fernández Rodríguez, quien dijo sobre el tema “El principal problema genérico en Galicia, en cuando a menores, sin duda alguna, es el mal uso que hacen de las nuevas tecnologías”, lo que afecta a su calidad de vida futura y a su propia formación, apuntó.

No dudó en señalar a los primeros y últimos responsables “, los padres, que viven en la inopia digital o en el pasotismo total”. Y apeló al papel de la sociedad civil en la actuación relevante que debe jugar respecto a los más necesitados.

La propuesta es OCLA

El primero en intervenir fue el profesor Antonio Rial Boubeta, del área de Metología de las Ciencias del Comportamiento de la Facultad de Psicología de la Universidad de Santiago. Su intervención se centró en “Menores, Internet y nuevas tecnologías: ¿qué dicen los estudios empíricos y por dónde empezar a prevenir?”

El profesor Rial Boubeta comenzó por aconsejar no demonizar Internet ya que también proporciona beneficios indudables a nivel ocio, profesional, económico… Además de ser una realidad en la vida de los menores ya que está instalado en casi la totalidad de las casas y de los centros educativos.

La parte negativa, señaló, es que no está exento de peligros y por eso, el impacto psicológico y conductual negativo que implica ha puesto en marcha políticas de prevención.

Señaló que el problema está en el uso abusivo de Internet que provoca un bajo rendimiento escolar, conflictos familiares, sedentarismo, cambios bruscos en el estado de ánimo… y además conlleva una serie de peligros: ciberbullyng, adquisición de valores sexistas o racistas, exposición a imágenes pornográficas y de sexo explícito, exposición a contenidos violentos…

La respuesta para medir el alcance de la necesidad de intervención, propuso Antonio Rial, “es la respuesta a una pregunta: cómo interfiere Internet en la vida diaria de nuestros menores?.

Propuso una palabra: OCLA: observar, controlar, limitar y actuar; y si no sabemos cómo, pedir ayuda, refiriéndose a los padres.

Internet es un cerebro protésico

El segundo en intervenir fue el doctor Luis Ferrer i Balsebre, facultativo especialista del CHUAC y académico titular de Psiquiatría de la Real Academia de Medicina de Galicia y habló de “Usos y abusos de las redes sociales”.

En este sentido, citó ventajas: permiten mantener contactos, relaciones con personas con los mismos intereses, actualizaciones instantáneas, movimientos solidarios, posibilitan la pluralidad y la interrelación de la comunidad, rompen el aislamiento de muchas personas, etc, etc. Pero también habló de desventajas: deambular sociosanitario saludymedicinahoy junio13 P23 por ellas puede derivar en adicción (hay menores que viven en la red seis, ocho horas al día); su abuso provoca sedentarismo y problemas de salud; su deprivación causa síndrome de abstinencia; y se configura como un espacio donde delinquir: pederastia, asesinatos, timos, amenazas; anulan el espacio íntimo y privado…

Relató el impacto humano de las redes sociales: disminuye el tiempo psíquico de espera; borra las categorías de espacio y tiempo; empobrecen el lenguaje; Internet es un cerebro protésico donde está almacenada la información; empobrece los sentidos; la inmediatez tiene consencuencias psíquicas ya que si no es ahora, ya, produce cierta frustación; desarrollan las relaciones “líquidas”, que empiezan y acaban al golpe de un click; aparece el fraccionamiento del yo, especialmente peligroso durante la adolescencia ya que se está formando la personalidad…

Reflexionó sobre cómo va a ser un mundo en el que el hombre viva un 80% de su vida en Internet. Refiriéndose a Ortega y Gasset sobre cómo es el hombre sano, su propuesta era que tenía que conjugar el estado de enajenamiento y de ensimismamiento.

Los menores en Internet, dijo el doctor Ferrer, casi siempre están enajenados. Y también se refirió a la medida de Pascal para calibrar la salud mental de una persona: la capacidad de un ser humano para estar sentado una hora solo, en una silla. ¿Cuánto tiempo pueden pasar nuestros menores ensimismados en una silla?

Los padres los que más pueden

El tercero en intervenir fue Manuel Araujo Gallego, psicólogo, especialista en Psicología Clínica y coordinador de Desarrollo de ADAFAD. “Keep Calm And Carry On”, comenzó aconsejando Araujo Gallego. ¿De qué estamos hablando, dijo, de cómo se nos conforma el cerebro? En este sentido, recordó que las experiencias tempranas son vitales para el control emocional a lo largo de la vida. ¿Qué podemos hacer para acompañar a los menores en este nuevo mundo que es Internet?, preguntó. La clave está

en construir algo resistente y sólido y la mejor medicina es EDUCAR, ya que la educación modifica cómo se conecta el cerebro. Reclamó fortalecer la capacidad de los padres para no tener “hijillos de indias”. Y apuntó que la información nunca es suficiente para saber afrontar los riesgos ya que los discursos no cambian los comportamientos, sino que se trata por un lado de transmitir y por otro adquirir conocimientos. Los padres, en este punto, son los que más pueden ya que el ser humano sólo acepta ser educado por amor, pues se necesitan dos ingredientes, el consentimiento y el con-sentimiento”.

Aportó varias soluciones apelando a distintas responsabilidades. Las instituciones pueden regular, controlar, fortalecer el papel de los padres, detener situaciones de especial riesgo; los medios de comunicación pueden informar y formar; las familias deben ocuparse del tiempo y del contenido que consumen sus hijos en la Red.

Los menores son víctimas y autores de muchos delitos

La última intervención le correspondió al responsable del Grupo de Delitos tecnológicos de la Brigada de la Policía Judicial, quien fue contundente: el kid de la cuestión es ponerse al lado de los menores para saber qué hacen y denunció la desidia de los padres “que solo están de cuerpo presente”. Los menores se están convirtiendo en víctimas y autores de muchos delitos sin saberlo: secting, ciberbullyng, amenanzas a la privacidad, adicciones, gasto excesivos, grooming… “Los malos saben mucho”, dijo, y debemos proteger a nuestros hijos en Internet “porque la voluntad de un niño es muy fácil de doblegar”. Aconsejó que siempre debemos denunciar y recordó que los niños demandan el control por parte de sus padres, así que “no tengamos miedo a educar”.

La segunda jornada consistió en un taller, titulado “Prevención del uso perjudicial de Internet”, que se celebró el día 29 en el Centro Sociocultural de Novacaixagalicia. Los ponentes fueron técnicos de ADAFAD que versaron sobre “Cómo proteger a nuestros menores en la Red”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *