miércoles, 14 noviembre, 2018
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Cómo elegir y organizar bien la mochila

¿Sabemos elegir y organizar bien la mochila? Puede parecer innecesario, ya que muchas veces pensamos que con meter cuatro cosas básicas estaríamos equipados.

El problema viene cuando a esas cuatro cosas se le suman otras cuatro por si acaso y cinco más que no nos vendrían mal.

Resultado, un montón de cosas que no caben en la mochila y nos damos cuenta en el momento en que intentamos cerrarla o cargarla en nuestra espalda.

Antes de empezar a meter cosas en el interior de nuestra mochila, en el orden que se nos van ocurriendo, debemos organizar coherentemente todo el material en función de nuestras necesidades.

 

Elección de la mochila

La capacidad de una mochila se mide en litros. Para una actividad no técnica de un día nos serviría una mochila de entre 30-35 litros, para un par de días sería suficiente entre 35 y 50 litros, y para más días necesitaríamos entre 50 a 70/90 litros, en función del material que vayamos a transportar.

La talla nos permitirá el ajuste a la longitud de nuestra espalda, el bastidor (elemento que soporta y transmite la carga al cinturón) debe presentar una buena rigidez, el cinturón lumbar debe ser ancho y cómodo ya que transmite el 80% del peso a las caderas, y las hombreras deberán ir correctamente ajustadas de modo que mantengan equilibrado el peso entre los dos hombros. Algunos modelos incorporan asas de pecho, que permiten tirar con los dedos liberando algo de carga en las subidas más duras.

 

Qué llevar en la mochila

No hay una fórmula que nos dé el resultado del material exacto que necesitaremos, ya que esto dependerá mucho de la época del año en que se realice la salida, de la duración de la misma, de las condiciones meteorológicas, …

Pero cualquier tipo de equipaje debe seguir las siguientes pautas:

  • Distribuir bien la carga para llevar la mochila equilibrada.
  • Almacenar las cosas en bolsas de plástico transparentes: estarán más organizadas, aisladas y visibles.
  • No poner ningún objeto rígido y molesto en contacto con la espalda.
  • Evitar un exceso de peso en la parte superior, la mala colocación del saco de dormir hará que la mochila se mueva de un lado a otro.
  • Equiparnos bien con el menor peso posible.

 

Cómo distribuir el contenido

▪ En la parte inferior llevamos el material más ligero y que menos vayamos a utilizar durante la marcha (ropa de muda, el saco de dormir,…).

▪ En contacto con la espalda, en el centro, irán los objetos más pesados. Por los laterales llevaríamos ropa que no se vayamos a usar durante el día.

▪ En la parte superior (en la seta) irán objetos poco pesados y muy utilizados.

▪ En los bolsillos exteriores colocaremos los objetos más pequeños (gafas, navaja, comida auxiliar, mapa, cámara de fotos,…)

▪ Si no llevamos camelbak (mochila con sistema de hidratación) el agua irá siempre fuera, a mano y en posición vertical.

▪ En el caso de que tengamos que llevar tienda de campaña, ira atada en la parte inferior, por fuera de la mochila y las esterillas pueden ir en un lateral.

Laura Vázquez

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