martes, 23 julio, 2019
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El aumento del consumo de heroína detiene la tendencia a la baja de los últimos años

Repunte heroína

En los últimos años el consumo de heroína entre la población se situaba muy por detrás de las drogas ilegales más consumidas: cannabis y cocaína. En los últimos tiempos, aunque todavía muy por debajo, el sentir en la calle y los centros de tratamiento indica un aumento del consumo. Sin embargo, no existen datos concluyentes que apunten a este repunte. Desde ACLAD (Asociación Ciudadana de lucha contra la droga) presumen un estancamiento del número de tratamientos, en contra de la tendencia a la baja de los últimos años. Este estancamiento se debe principalmente al número de reinicios. Aquellas personas que o bien habían abandonado por completo el consumo o que habían suspendido el tratamiento de mantenimiento con opiáceos, en general tratamientos con metadona.

 

Un 30% de los tratamientos son para menores de 24 años: un desafío para las estrategias de la lucha contra la droga

 

En 2014 los inicios de tratamiento, incluyendo también los reinicios, sumaban un total de 306 personas, un año después, en 2015, esta cifra se redujo en 63. Un total de 1067 personas a tratamiento por metadona. Sin datos todavía del año vigente, Maite Lage psicóloga clínica de ACLAD señala que “se pueden mantener estas cifras”, en contra de las bajadas de años anteriores. Desde el Colectivo Moucho de usuarios y ex usuarios de drogas, coinciden con esta hipótesis aunque son más drásticos. “Si no se produce un repunte ahora, se producirá en uno o dos años cuando inicien el tratamiento, porque en la calle sí vemos recaídas”. Si miramos estadísticas que nos quedan un poco lejanas pero que pueden, en un futuro, trasladarse a nuestro país, vemos que la tendencia al alza se ha dado en otros lugares como Estados Unidos. Las estadísticas al otro lado del Atlántico hablan del doble de consumidores de heroína en el año 2012 comparado con datos del 2002.

Algunos datos apuntan también al aumento del tráfico de heroína hacia Europa aunque sin cifras ni datos exactos. En cuanto a la disponibilidad en la calle, Lage apunta que “la heroína nunca dejó de estar aunque antes estaba más concentrado y ahora con el desmantelamiento de Penamoa está más disperso”. Así lo exponen también desde Moucho. Otro punto en común que apuntan desde Moucho y ACLAD es que las personas que consumen heroína en la actualidad son, en general, mayores de 30 años. “Gente que ya consumió con anterioridad y que sufre una recaída. No suele haber gente joven que consume heroína”. Uno de los cambios que parece haberse dado es la vía de consumo. “La mayoría de la gente la consume fumada o inhalada” apunta Lage. Algo que se ve también en la calle, “en dos años vi un kit para inyección. Al pincharte cambia también tu concepción social”. Aunque señalan desde Moucho que esta práctica podría ser común entre la gente drogodependiente desde hace muchos años o que incluso “pueden comenzar así el consumo y después pincharse”.

Con respecto al contexto económico, Maite Lage apunta a que sí podría haber agravado la situación. “Con la crisis esperábamos que pudiesen aparecer recaídas. Familias con un solo sueldo, que lo pierden y les lleva al consumo para evitar pensar”. En concreto, la heroína es considerada la droga de los pobres  por encontrarse a un precio menor que otros tipos de droga. Desde Moucho hablan también de esta concepción sobre los consumidores de heroína y no del resto de adicciones como cocaína, “a la gente la heroína le da miedo y son yonquis, pero los que son adictos a cocaína y MD no se le considera igual”.

Los datos reflejan también lo que se produce en la calle con respecto a otras drogas ilegales como cocaína, cannabis o drogas sintéticas. En número de tratamientos se sitúa en primer lugar el cannabis, con un 41%, por detrás la cocaína con un 31% de tratamientos, mientras que la heroína representa un 11%. Es necesario aclarar también que el 90% de los casos se trata de un policonsumo, varias sustancias a la vez.

“Las nuevas generaciones consumen cocaína, alcohol y de diseño” apuntan desde Moucho. El consumo de cocaína ha ido en aumento y asociado a la fiesta y el alcohol, al igual que el cannabis y en gente cada vez más joven. Las drogas sintéticas y el consumo precoz -un 30% de los tratamientos son para menores de 24 años- son un desafío de futuro en las estrategias de la lucha contra la droga. Hacer hincapié en la sensibilización y la concienciación será el único modo de cambiar la baja percepción de riesgo que existe en los jóvenes por el consumo de sustancias como cannabis, cocaína o drogas de diseño.

Miriam Cancela / Galicia

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